La dejamos reposar para hacer las galletas en otra sesión, y el viernes las hicimos...
...aunque con bastantes dificultades pues la masa había soltado mucha agua.
¡Mirad a Mario cómo se le pegaba la masa a los dedos!
Esta leve "contrariedad" no lo fue tanto, pues sirvió para que mis pequeños grumetes trabajaran con más ahínco, amasando durante un buen rato (que era lo importante de la actividad).
Aunque las galletas no quedaron muy vistosas, je, je.
Como os podéis imaginar, estas galletas no son aptas para el consumo pues no están cocidas...
Se están volviendo unos cocinillas!!!!
ResponderEliminarDa igual lo vistosas o no que queden, lo importante es lo que están disfrutando!!
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