Cuando un hueso se rompe o te haces un esguince es bueno aplicar un vendaje, y de eso hemos aprendido mucho gracias al papá de Alberto, pero en otras ocasiones es muy bueno acudir a un fisioterapeuta para que nos dé un masaje, que alivie nuestros doloridos huesos.
¡Y para enseñarnos a dar unos buenos masajes, vino al cole José María, el papá de Martina!
Antes de proceder con la clase magistral, Martina quiso presentarle a todos sus amiguitos del cole.
En primer lugar procedió a practicar el masaje a una voluntaria que conocía muy bien, je,je...
Todos estábamos muy atentos para hacerlo perfectamente cuando nos tocara llevarlo a la práctica.
Después pidió otra voluntaria y, a la vez que José Mª se lo hacía a Julia, los demás peques se lo hacían a su pareja. ¡Qué bien colocaban las manos!
¡Os puedo asegurar que se lo pasaron fenomenal!
¡MUCHAS GRACIAS, JOSÉ Mª, POR EXPLICARLO TODO CON TANTA PACIENCIA Y SIMPATÍA!
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